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       El año pasado, a finales de septiembre y comienzos de octubre, asistí a la XXXI Feria del Libro Antiguo y de Ocasión que se llevó a cabo en la Plaza del Castillo de Pamplona. Como fiel amante y seguidora de la literatura, recorrí todos los puestos buscando nuevas adquisiciones para mi biblioteca personal. Luego de un largo recorrido y sumergida en un mar de libros, mis ojos fueron testigos al descubrir un valioso tesoro el cual no dudé un instante en adquirir y rápidamente compré. Se trata de una versión para niños sobre  Las aventuras de Don Quijote. Este valioso tesoro lo compré como regalo para mi bebé y aunque todavía es muy pequeño para entender las famosas hazañas del “hidalgo caballero” Don Quijote de la Mancha, ambos disfrutamos de sus aventuras ilustradas.

       Las aventuras de Don Quijote (Les aventures d´en Quixot) es una adaptación realizada por Anna Obiols con ilustraciones  de Joan Subirana, que presenta al lector infantil algunos de los pasajes más conocidos del libro de Cervantes,  Don Quijote de la Mancha. Cabe mencionar, que el libro fue editado en ocasión del Año del Libro y la Lectura 2005 celebrado en Barcelona.

       Estoy segura de que la adaptación de este clásico de la literatura española del Siglo de Oro es un verdadero tesoro para todas las edades.

Obiols, A., Las aventuras de Don Quijote, Barcelona, Lumen, 2005.

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       Los hechos de Garcilaso de la Vega y moro Tarfe es la primera comedia conservada de Lope, cuya fecha de composición Morley y Bruerton sitúan entre 1579 y 1583[1]. Por su parte, Menéndez Pelayo supone que pudo escribirse antes de enero de 1579[2], ya que para esa fecha apareció el Romancero historiado de Lucas Rodríguez «Cercada está Santa Fe», de la cual Lope recoge la leyenda del Ave Maríaque aparece en la comedia. De acuerdo a una cita que aparece en el Arte nuevo, Lope tendría entre 11 y 12 años cuando la escribió.

El capitán Virués, insigne ingenio,
puso en tres actos la comedia, que antes
andaba en cuatro, como pies de  niño,
que eran entonces niñas las comedias;
y yo las escribí, de once y doce años,
de a cuatro actos y de a cuatro pliegos,
porque cada acto un pliego contenía
.

(vv. 215-221)

       Mientras tanto, la investigadora de temas moriscos, María Soledad Carrasco Urgoiti, afirma que el autor tenía 17 años cuando la escribió, partiendo de 1579 fecha que considera aproximada[3]. No obstante, de lo que sí podemos estar seguros, a pesar de las varias opiniones en torno a la fecha de composición, es que Lope la escribió durante su juventud.

       Esta comedia está clasificada como comedias de moros y cristianos por Carrasco Urgoiti y de dramas de hechos famosos por Oleza, ya que su trama principal gira en torno a la conquista de Granada. Sin embargo, también trata las hazañas de Garcilaso de la Vega y la historia del pergamino con el Ave María (consistía en escribir sobre un lienzo las palabras Ave María), temas que también aparecen en El cerco de Santa Fe, obra del mismo autor y que se cree es una refundición de Los hechos.

       La comedia está dividida en cuatro jornadas y tiene una estructura binaria, donde los dos primeros actos giran en torno a las galanterías y amoríos del moro Tarfe, mientras que los dos últimos tratan sobre el hecho histórico de la conquista de Granada.

     Los personajes que dan vida a la comedia son moros y cristianos enfrentados entre sí, sin embargo, también tiene participación el personaje alegórico de la Fama, cuya intervención se da en dos ocasiones en las que aúnan las funciones dramáticas de vaticinio y ticoscopia, a las que también se suma la perspectiva de su iconología. En su primera intervención, la Fama sale por encima de un muro tocando una trompeta. Aparece en forma de sueño el cual tiene Garcilaso, a quien predice que se convertirá en un famoso héroe español. Para que su predicción se cumpla, el joven tendrá que desobedecer las órdenes del rey don Fernando, quien le prohíbe participar en la guerra por su inexperiencia y juventud. Sin embargo, en su ansia por obtener la honra, pues es la Fama la que lo impulsa, el joven no cumple el mandato del Monarca y decide combatir contra los moros, cumpliendo así el anuncio de la fama en su sueño:

Échase a dormir, y sale la Fama por encima del muro tocando una trompeta.

Fama 

Dormido joven, que en el alma velas,
ya es llegado el estado venturoso
por cuya fama y gloria te desvelas;
ya, ilustre mozo, el pecho valeroso
levanta, dando a todo el mundo espanto
tu buen deseo noble y generoso;
ya me apercibo para el dulce canto;
ya suena en el Oriente y el Ocaso
la gran hazaña que te ensalza tanto;
ya el nombre del heroico Garcilaso
vuela del español al africano,
y por el Asia toda extiende el paso;
ya pones al ejército cristiano
ánimo y corazón, divino Marte,
con esa tierna y valerosa mano;
ya de la fe de Cristo al estandarte
levantas con prudente valentía;
ya suena tu valor en cualquier parte;
ya de la Virgen celestial María,
por ensalzar su gloria y santo nombre,
se te apareja el premio en este día.
Goza, mancebo ilustre, del renombre
¡Oh, qué virtud de gozos tan extraños
te ofrece, porque el bárbaro se asombre!
El fruto coge de tus verdes años,
sujeta del alarbe la insolencia,
recibe gloria de sus tristes daños.
Da, joven, a tu clara descendencia
las armas que te ofrece tu victoria,
dignas de todo honor y reverencia,
y a la dichosa herida da la gloria
que merece tal madre por tal hijo,
pues eterniza el siglo de memoria.
Levanta ya al alarbe que está fijo,
en su locura y atrevido caso,
dale con honra tuya fin prolijo.
Levanta, ilustre mozo, alarga el paso,
que ya el real de don Fernando aprieta.
¡Al arma, al arma, ilustre Garcilaso!
Recuerda, pues, al son de mi trompeta.  (p. 41-42).

       En su segunda aparición, la Fama vuelve a salir por encima de un muro tocando su trompeta, pero ahora con función ticoscópica para describir lo que ocurre en el frente de batalla, es decir, cómo Garcilaso atraviesa su lanza por el costado de Tarfe, luego le corta la cabeza y seguidamente quita el pergamino con el Ave María de la cola del caballo del moro. Al final, la voz de La Fama al son de la música de su trompeta publica por el mundo la misión y victoria de Garcilaso, considerado desde ese momento nuevo héroe español y cuyo nombre pasaría a ser parte de la historia.

Sale la Fama por encima del muro tañendo una trompeta y dice:

Fama 

Ya llega a ejecución mi buen deseo;
ya, puestos en el largo campo armados,
al cristiano y al fiero alarbe veo;
ya se encuentran los pechos acerados;
ya la lanza del joven Garcilaso,
rompiendo pasa al moro los costados;
ya se apea; ya va con diestro paso;
ya le corta del cuello la cabeza;
ya España mira el venturoso caso;
ya feneció del moro la braveza;
ya de la sangre bárbara matiza
el suelo la cristiana fortaleza;
ya el bando infernal se atemoriza
de ver tan tierno mozo amenazallo
y que por tal hazaña se eterniza;
ya quita de la cola del caballo
el pergamino y letras que traía,
no acabando de leello y abrazallo;
ya viene con esfuerzo y gallardía;
y así, conviene que mi voz publique
por todo el mundo el hecho de valía;
bien es que le divulgue y multiplique.
Yo parto a Asia y África volando,
porque el debido lauro y premio aplique;
después, el mundo todo atravesando,
irá mi voz parlera y dulce trompa
aquesta hazaña honrosa publicando,
sin que el ligero tiempo la interrompa.  (p. 55-56)

       En fin, el personaje alegórico de la Fama que aparece en esta comedia utiliza el recurso del sueño para realizar una revelación. Para ofrecer su vaticinio, la Fama usurpa los sueños del joven Garcilaso, a quien además de revelar su futuro como caballero, presenta cómo el joven con su lanza corta la cabeza del moro y quita el pergamino de la cola del caballo de Tarfe. A Garcilaso, la Fama le vaticina fama, honra y una Granada que volverá a ser cristiana.

(Este fragmento forma parte de una comunicación que presenté en el Congreso Internacional «Imagen y realidad: el universo simbólico del poder en el Siglo de Oro» celebrado en Pamplona, del 12 al 14 de diciembre de 2011).


[1] Morley y Bruerton, 1968,  p. 42.

[2] Menéndez Pelayo, 1925, p. 251.

[3] Carrasco, 1996, p. 290.